El café de hoy.

Feliz y no por mí

Por Ana María Díaz

Me encontré sonriendo y suspirando cuando supe de algo bueno que le sucedió a una persona que el destino me permitió conocer…

Cuántas veces has podido experimentar de forma sincera y real la alegría de ver a un familiar, amigo o amiga lograr los objetivos que tenía, tener el reconocimiento que merece?

Y cuando se dice de forma sincera es porque antes de que suceda ya se lo habías expresado, ya has elogiado ese atributo que marca a esa persona, cuando es de admirar en cualquier ámbito de su vida, aún a sabiendas de que nadie es perfecto..

Muy fácil sería solo expresarlo en una o dos ocasiones, lo difícil es desprenderse del ego y recordarle eso positivo a cada momento que sea posible, para que eventualmente todas las palabras sean genuinas y no por obligación…

Felicitas a las personas de corazón?

Abrazas a alguien y le dices te lo mereces sintiéndolo esto de verdad? 

Cuestionar la sinceridad con la que tratamos a los demás es un ejercicio que todos deberíamos experimentar,  motivar a las personas con las que trabajas, a tus amigos, familiares y conocidos te describe como persona de valor..

¿Motivas o elogias las fortalezas de esas personas?

¿O buscas las mil maneras de opacarlas y minimizarlas hasta el punto que solo se puedan ver tus logros?

Porque un líder,un amigo, un compañero, una pareja que no viva tus logros no debe estar a tu lado.. Un elogio puede provocar en las personas seguridad, valentía, superación, satisfacción y más que eso ganas para hacerlo mejor…

Me sorprendí sonriendo y feliz y  no fue por mi..

Porque si mi círculo o mi entorno está en orden, agradecido, valorado, satisfecho yo también lo estoy…

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Plasmo pensamientos, sentimientos y vivencias en letras.

Un Comentario

  • Ruth

    Quiero ser discreta, sencilla, humilde en mi comentario. Pues, si bien es cierto, me veo descrita en este desglose que has hecho, Ana María.

    Al igual que tú (tuteada🤭), me he encontrado sorprendida al sonreír leyendo este contenido, me vi dibuja, me encontré a mi misma exaltando mis amores, amores del alma, amores del corazón.

    Elogió tus escritos, pues he leído otros por aquí. Un abrazo y gracias por compartir estas líneas tan ricas!

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